El intercambio cultural, la riqueza educativa y la experiencia juvenil de poder vivir en un país con costumbres y pensamientos diferentes constituyen una excelente oportunidad para los jóvenes estudiantes que se están formando académicamente.
Cada año, cientos de jóvenes del país tienen la posibilidad de viajar a Europa para continuar con sus estudios secundarios. Ayer fue el turno de Katia Hermann, quien partió rumbo a Francia para participar de una experiencia educativa de intercambio cultural gracias al programa de la asociación civil American Field Service (AFS)
Durante seis meses, Katia permanecerá en Francia con una familia anfitriona que la recibirá en forma voluntaria y asistirá a un establecimiento educativo.
Cabe destacar que AFS es una ONG que desde hace más de medio siglo trabaja con programas de intercambio estudiantil, posibilitando experiencias educativas internacionales para estudiantes secundarios y profesores.
Además, es miembro del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, tiene presencia en más de 80 países y ha recibido de la ONU mención por su labor a favor de la educación de los jóvenes en el mundo.
Dentro de esta red mundial, AFS tiene una estructura de 500 voluntarios y 60 representaciones en todas las provincias de la Argentina y una Representación Local en Montevideo (Uruguay).