Trabajadores de Cicar Pesca, que opera en las instalaciones de Protesur, fueron convocados a una audiencia de conciliación en la sede Comodoro Rivadavia de la Secretaría de Trabajo de Chubut, con el fin buscar una solución al conflicto desatado ante la falta de pago de quincenas y aguinaldo. Sin embargo, la primera instancia de negociación fracasó y se acordó un cuarto intermedio hasta el viernes.
Los trabajadores de la empresa procesadora de pescado, que funciona en las instalaciones de la ex Barillari, en el puerto comodorense, realizaron piquetes en reclamo del pago de quincenas y aguinaldo, que significan entre 5 mil y 6 mil pesos.
El vocero del Sindicato de la Alimentación (STIA), Alfredo Viltes, indicó que la firma Cicar Pesca, debe a unos 15 obreros la segunda quincena de junio, la primera de julio y medio aguinaldo.
Tras la medida de fuerza, la delegación local de la Secretaría de Trabajo dictó conciliación obligatoria obligando a las partes a negociar durante 15 días, y buscar una salida al conflicto que se hizo visible a partir de la quema de cubiertas en el ingreso a la zona portuaria.
Así a las 12 los trabajadores acudieron a la delegación de Trabajo, acompañado por los dirigentes. Sin embargo, sólo se hizo presente en la audiencia un apoderado de parte de la empresa Cicar Pesca, quien no dio respuestas al pedido de pago de la deuda que la firma mantiene con los trabajadores.
Por eso se planteó un cuarto intermedio en el conflicto que tiene como responsable solidario a la empresa Protesur, quien alquiló las instalaciones que pertenecían a la empresa Barillari.
Hay que recordar que no es la primera vez que esa firma tiene conflicto con los obreros por falta de pago de haberes. Todo esto lleva a pensar a los dirigentes del STIA que la situación del personal es inestable y poco clara. La falta de pago de haberes se convierte así en una constante para el personal que conoció también los incumplimientos de la pesquera Barillari.
Viltes sostuvo que la quebrada empresa volvió a emplear a trabajadores a través de otra firma, pero más allá de eso, integran el grupo de 200 cesantes que dejó la compañía marplatense, que luego pasaron a otras plantas.
Las partes volverán a encontrarse en la delegación de la Secretaría de Trabajo el viernes al mediodía donde los trabajadores esperan tener una fecha cierta para el cobro de los haberes demorados.