Caleta Olivia (agencia)
La carta sólo fue dada a conocer por fuentes confiables a medios periodísticos que siguen de cerca el juicio que se ventila en la Cámara del Crimen de Caleta Olivia y que constituye un impactante caso de violencia de género.
Edith Casas relató que en mayo de 2007, cuando solo tenía 17 años, ella era novia de Guillermo Jaramillo, quien aunque vivía en Comodoro Rivadavia iba a Pico Truncado por su trabajo de repartidor de cerveza.
En tanto, su gemela Johana Casas salía con el petrolero Víctor Cingolani. Fue en este contexto en el que, como en un determinado momento se hallaban distanciados, este último le pidió a Edith que lo ayudara a recomponer la relación con su hermana.
Contó también que una noche pidió permiso a su padre, Valentín Casas, para salir con la promesa de no retornar tarde, ya que quería encontrarse con su novio, apodado “Willy”. Dijo que cuando buscaba el camión repartidor que el muchacho conducía, sorpresivamente se le apareció Cingolani conduciendo el auto de su madre.
Le tocó bocina y le preguntó dónde iba y ella le respondió que a encontrarse con su novio, ante lo cual Cingolani le dijo que subiera al auto que él la llevaría porque sabía donde estaba el repartidor
Sin embargo, no condujo hacia el lugar indicado, sino que se dirigió hacia un descampado, sugestivamente en proximidades del lugar donde dos años más tarde aparecería muerta Johana.
“LA VAS A PASAR MAL”
Fue entonces cuando, según cuenta Edith en su carta, Cingolani la amenazó diciéndole: “vos vas a hacer lo que yo te diga, sino la vas a pasar mal”.
La chica narró que la obligó a desvestirse y le dijo que a partir de ese momento tenía que ser su novia y acostarse con él. Cuando temerosamente le recordó que ella tenía novio, Cingolani “me dijo que no lo iba a ver más y me pegó una cachetada y patadas en las piernas”.
Luego de someterla sexualmente la amenazó con matarla si contaba algo a alguien, a partir de lo cual comenzó un calvario que se mantuvo hasta ahora. Mientras tanto, su hermana Johana continuaba siendo pareja de su violador.
En otros pasajes de su relato, Edith contó que en varias ocasiones el depravado la llevaba a una habitación que él había alquilado, donde le pegaba constantemente e incluso aseguró que alguna vez quiso mostrarle una arma de fuego para que viera que hablaba en serio.
“Ahora yo solo quiero escupirle la cara por lo que pasamos con mi hermanita. A las dos nos tenía a la fuerza, con amenazas, golpes y abusando de las dos cuando él quería”, sostuvo.
“Yo no se lo contaba a mi papá por temor porque lo que dice (Cingolani) lo cumple”, acotó. Luego dijo saber que también salía “con dos hermanas de apellido Maldonado y con una mujer policía de apellido Páez”.
Una mujer se casará con el hombre que mató a su gemela
POR CARLOS GUAJARDO
El asesino está preso y también había sido novio de la víctima. La familia, destrozada.
Edith Casas se casará este viernes con el hombre condenado por haber participado en el asesinato de Johana, su hermana gemela. La ceremonia será en la Alcaidía de la localidad santacruceña de Pico Truncado. Allí, Víctor Cingolani purga una condena de 13 años porque la Justicia lo consideró partícipe necesario del crimen de Johana, ocurrido en 2010. Edith ya realizó todos los trámites y su familia se conmocionó por la noticia. Su madre, Marcelina del Carmen Orellana, dijo que ?lo que hará Edith no tiene nombre y es evidente que está mal psicológicamente. Su padre, Valentín Casas, le aseguró a Clarín que ?no quiere verla nunca más? (ver Se murieron mis...).
El asesinato de Johana Casas está rodeado de misterio. Su cuerpo fue encontrado con dos tiros en el pecho en un descampado de Pico Truncado el 16 de julio de 2010. Por su muerte también está detenido Marcos Díaz, acusado de ser el autor material de los disparos. Irá a juicio el año que viene.
Cingolani y Díaz son dos trabajadores del petróleo. Pero no es lo único que tienen en común: ambos fueron pareja de Johana. Cingolani mantuvo una relación de un año. Y Díaz de seis meses hasta que decidieron ir a vivir juntos. A la semana de convivencia, la mató.
Pero la historia tiene otros ribetes. Según se comenta en Pico Truncado, Cingolani habría conquistado el corazón de las gemelas. Y salía con las dos al mismo tiempo. Las hermanas eran conscientes de esa doble relación del trabajador petrolero. Y por eso, comenzaron a llevarse mal. Y discutían permanentemente. Hasta que Johana decidió cortar el noviazgo.
La joven, que en ese entonces tenía 20 años, trabajaba como modelo. Había participado en numerosos desfiles en Santa Cruz y también en Bahía Blanca. Dicen que tenía un enorme futuro en las pasarelas. Pero su pelea con Cingolani hizo que momentáneamente abandonara la actividad. En enero de 2010 conoció a Díaz, pero nunca se lo comentó a su familia hasta que un día decidió abandonar su casa materna para irse a vivir con el hombre. Duró poco tiempo. A la semana de convivir ambos fueron a una fiesta organizada por algunos amigos, de la que también habría participado Díaz.
La pareja dejó el lugar a las 3 de la madrugada. Una hora después, Johana era asesinada de dos balazos. Un vecino encontró el cuerpo en el cordón forestal, a pocos metros de un santuario de la Difunta Correa. Por el crimen la Policía detuvo a las pocas horas a Víctor Cingolani y a Marcos Díaz, pero inicialmente este último quedó en libertad por falta de pruebas. Pocos meses después, un ADN realizado en una colilla de cigarrillos encontrada en el lugar del crimen lo incriminó. Díaz decidió entregarse pocos días después de librarse su orden de captura. Desde entonces está detenido.
Los motivos del brutal asesinato aún siguen rodeados de misterio. Los comentarios de pueblo chico dicen que Johana mantenía relaciones con ambos hombres. Y que por eso ellos habrían hecho un pacto para matarla.
Tras el asesinato, hubo algunas movilizaciones para reclamar el esclarecimiento. De ellas participó Edith ?la gemela que ahora dará el sí?, a las que concurría con una remera con el rostro de su hermana. Pero al mismo tiempo visitaba a Cingolani en la cárcel y mantenía encuentros íntimos. Hasta que decidieron casarse. La chica de 23 años pidió turno en el Registro Civil, pero como no obtuvo permiso de la Justicia el casamiento se realizará en la Alcaidía.
La historia no termina ahí, porque la madre echó un manto de sospecha sobre la gemela: ?No me quedan dudas de que Edith sabe mucho más del asesinato de su hermana. Y esto que hace es una traición que no tiene perdón?.
Jueces tienen en sus manos,el deber de juzgar al culpable.
No permitan que este crimen quede impugne.
Mucha fuerza a la familia Casas y Orellana,no se dejen embaucar ni decaigan por los comentarios que puedan hacer,lamentablemente en Truncado hay un machismo enorme,y tienen una facilidad para ensuciar alas mujeres.
Dios Bendiga a esta familia y a Truncado mismo donde existe tanta maldad.
con respecto a la sometida no se veia muy sometida en los boliches no le creo nada- que se aga justicia - y lo atrapen a dias que diambula por pico truncado
No te juzgo porque no soy nadie, pero es una lastima que se haya perdido a tu hermana por callar. OJALA SE HAGA JUSTICIA X ESTA SRTA. Y q no pase mas.
¿ME LO DEJAN UN RATO?