El gobernador Martín Buzzi le ha dado un ultimátum a Repsol-YPF y en caso de que esta semana no presente un plan de inversión, sus áreas petroleras volverán al Estado provincial, el cual está analizando la figura legal que se creará para incrementar la producción.
Luego de la intimación del Gobierno provincial la multinacional no hizo esperar su respuesta, casi llevada por los impulsos del momento. El director de Comunicación e Imagen de la empresa, Sergio Resumil, puso al conflicto en un punto irreversible. Luego de la conferencia de prensa que ayer brindó la petrolera YPF, quedó en claro que más allá de las respuestas técnicas para contrarrestar las denuncias del gobierno de Chubut, Resumil expuso una respuesta política para defender los intereses de la operadora.
“No somos un partido político y si fuera por nosotros, no lo hubiéramos elegido; lo eligieron ustedes, no nosotros” sostuvo Resumil en el párrafo más fuerte de su presentación, al hacer referencia a la postura que tomó el gobernador de Chubut Buzzi y en el que quedó en claro que la postura no política de la empresa sólo quedó en los papeles.
La estrategia de la multinacional fue intentar neutralizar la visita de la ministra de la Producción, Débora Giorgi, a Comodoro Rivadavia, puesto que la funcionaria realizó importantes anuncios en materia industrial, para fortalecer las pymes locales y regionales que poseen sus bases tanto en Chubut como en Santa Cruz.
Durante la conferencia, se relativizó la preocupante situación de las pymes regionales que califican de socios ausentes a todas las operadoras: las empresas pymes son jaqueadas constantemente por el control oligopólico que imparten las grandes.
Por otra parte, Resumil advirtió que “aparentemente” el gobierno de Chubut “podría tener decidido de forma unilateral, arbitraria y discriminatoria, quitarle a nuestra empresa dos concesiones”. Y ello podría desembocar en un “grave perjuicio a toda la comunidad, las empresas regionales de servicios y los trabajadores por el corte de contratos, la caída de ingresos fiscales y la caída de empleos”.
La agrupación de mayor peso, el Sindicato de Petroleros Chubut, a través de su secretario Mario Mansilla, destacó la determinación del gobernador Martín Buzzi de “garantizar los salarios de los trabajadores en el transcurso en el que se le quiten las concesiones a YPF”.
No obstante, Mansilla consideró que “rápidamente se reacomodará –la situación- porque no es tanto el trabajo que hay que hacer. Las empresas regionales van a ser las mismas; los equipos de perforación, de terminación y pulling también; sólo se trata de buscar el inversor que se haga cargo económicamente de este traspaso”.
El dirigente sindical advirtió que la operadora “colmó el vaso con la desinversión que ha venido ocasionando y se encontró con un gobernador que tiene una postura firme”, destacó.
Chubut ha encabezado el conflicto contra YPF, a quien se responsabiliza por la caída de la producción que derivó en el aumento sideral de las importaciones energéticas.
El conflicto de YPF con el Gobierno se desató a partir de que la empresa resolvió repartir y enviar al exterior las ganancias en noviembre de 2011 en plena crisis cambiaria. Pero hay también un giro en la política oficial: se acabó la justificación y mala conducta por la baja en la producción de gas y de petróleo.
Mientras la operadora descargaba su ira contra Buzzi, el gobierno de Mendoza también intimaba a la operadora. El anuncio fue hecho ayer por el ministro de Infraestructura de la provincia, Rolando Baldasso, quien precisó que del análisis de 10 áreas petroleras surge que desde el año 2005 no han tenido las inversiones necesarias.
«La compañía no cumplió con las inversiones prometidas, por lo tanto se la notificará y si no cumple, en el plazo de un mes se procederá a la reversión de la concesión», subrayó el ministro de Infraestructura mendocino.
De esa forma Mendoza se suma a Chubut y a Santa Cruz en la escalada contra la compañía. Se espera que Neuquén, la principal provincia gasífera, profundice la postura contra YPF.
Desde su rol de presidente de la Ofephi, Buzzi instruyó a la provincia de La Pampa para que sea la próxima en anunciar las posibles sanciones. También se espera el avance de Río Negro conducida por Alberto Weretilneck.
La tendencia de las inversiones realizadas por la operadora viene en decadencia y “hay un consenso enorme sobre el pésimo nivel de gerenciamiento que tiene la organización. Por eso nadie sale a defenderlos”, sentenció el mandatario chubutense.
Chubut hará la defensa irrestricta de los recursos naturales y no piensa ceder en sus facultades de contralor que le otorga la Ley Corta.