Barcelona, 22 de abril (Télam, especial).- El ex presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) Juan Antonio Samaranch, fallecido ayer a los 89 años, tuvo hoy una emotiva despedida en su ciudad natal, Barcelona, dónde recibió innumerables muestras de cariño y elogios de la "gran familia del deporte”, autoridades políticas y ciudadanos.
Fue una larga jornada de despedida, que comenzó por la mañana con un cálido acto civil celebrado en el Palau de la Generalitat de Cataluña, encabezado por el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, y concluyó con un funeral en la Catedral de Barcelona, presidido por los reyes de España, Juan Carlos y Sofía.
Cubierto con una bandera olímpica, el féretro con los restos de Samaranch ingresó a las 10.40 hora local al Palau, edificio que "fue su casa” cuando era presidente de la Diputación de Barcelona, sobre el final de la dictadura franquista, como recordó el propio Príncipe.
"Son muchos miles o incluso millones los que hoy sienten la ausencia y la marcha de Juan Antonio Samaranch. Aquí, en su ciudad, en su tierra, en su patria, y en todo el mundo. Especialmente los deportistas, técnicos y amantes del deportes, y voluntarios que han sentido latir sus corazones al son de los valores y emociones olímpicas desde que Samaranch se pusiera al frente del COI”, dijo el heredero de la corona.
"Si hay una palabra que resuena aquí y en los cinco continentes como perfecta sinfonía de colores y acentos es gracias. Gracias querido Juan Antonio”, añadió el Príncipe, quien calificó a Samaranch como "un amigo entrañable”, y lo definió como un "coloso del deporte y el olimpismo moderno”.
"Gracias Antonio, buen viaje a la eternidad”, fueron las palabras con las que Felipe dio su último adiós a Samaranch.
Pero nadie mejor que su sucesor, Jacques Rogge, para expresar lo que significa la pérdida de Samaranch, quien ha recibido el título de "padre del olimpismo moderno”.
El movimiento olímpico pierde a "un líder, un mentor y a un amigo”, dijo Rogge.
"Juan Antonio Samaranch fue el presidente más influyente que tuvo el organismo olímpico desde su fundador, Pierre de Coubertin”, añadió.
Numerosas muestras de cariño, afecto y apoyo fueron recibidas en esta jornada de luto para el movimiento olímpico internacional, por la muerte de quien fuera su máximo dirigente durante 21 años.
Asimismo, llegaron a Barcelona coronas de flores desde distantes puntos del planeta, entre las que se destacaron las enviadas por los cubanos Fidel y Raúl Castro.
Por su parte, el presidente regional de Cataluña, José Montilla, destacó la capacidad de adaptación de Samaranch, quien "en el momento del transición de la dictadura a la democracia, se retiró de la vida política y se proyectó plenamente en el movimiento olímpico. Era un hombre que miraba al futuro”. "Barcelona no ha tenido mejor ni más universal embajador”, agregó.
Mientras, el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, recordó que Samaranch "hizo realidad el sueño olímpico de los barceloneses al conseguir los Juegos Olímpicos del año 1992"; y su par de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, afirmó que "la idea de Madrid 2016 fue suya” y agradeció el apoyo y consejos que dio a la candidatura.
La canción "Amigos para siempre", interpretada por Josep Carreras y Sarah Brightman en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona, puso punto final a la emotiva ceremonia en la que la hija de Samaranch expresó que "los deportistas fueron su otra gran familia”.
"Aprendimos a compartir a nuestro padre con los deportistas, y a construir así su otra gran familia, la familia del deporte”, manifestó.
Tras el acto, al que asistieron también el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, y el director general del Real Madrid, el argentino Jorge Valdano, la capilla ardiente quedó abierta durante cinco horas a los ciudadanos que quisieran acercarse a expresar sus condolencias y despedirse de Samananch.
Entre los miles de anónimos que se acercaron había ex deportistas que conservaban una foto con el también llamado "señor de los anillos”, un pequeño trofeo recibido de sus propias manos, o tan solo el gran recuerdo de las Olimpiadas de Barcelona.
Poco antes de las 18 horas, un grupo de una treintena de deportistas y figuras del deporte, entre ellos los tenistas Rafael Nadal y Arantxa Sánchez Vicario, la nadadora Gemma Mengual y el jugador de hockey Pol Amat, trasladaron el féretro de Samaranch a pie desde el Palau hasta la Catedral, separados por unos 300 metros.
Allí, los esperaban unas 4.000 personas, que abarrotaron la Catedral para el funeral presidido por los reyes de España y oficiado por el obispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach.
Además de los mencionados deportistas y autoridades, el funeral contó con la presencia del Príncipe Alberto de Mónaco, el rey Constantino de Grecia, la Ministra de Defensa española, Carme Chacón, el Ministro de Trabajo español, Celestino Corbacho, los ex presidentes catalanes, Jordi Pujol y Pasqual Maragall, y el líder del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, entre otros. (Télam).-
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